Abrí mi espacio a finales de agosto, tuve un momento similar a este en diciembre y fue un caos, no había respetado mis días de publicar y no estaba tan concentrada para escribir algo útil o que al menos me gustara. Las stats bajaron "con la fuerza de un tropel" así que al siguiente mes, sin planearlo demasiado enserio, simplemente:
1. Me volví a comprometer con los días de publicar.
2. Me hice un plan de escritura flexible pero firme.
3. Y decidí publicar lo que escribiera, me gustase o no (uno puede ponerse quisquilloso a veces).
En enero retomé marcando el ritmo que de otra forma no me saldría natural y empujándome a permanecer incluso los días en los que tengo 0 ganas, pero también siendo más amable conmigo cuando de todos modos no lo consiguiera. Es lo que me ha mantenido aquí hasta hoy.